Ojos blancos, mirada limpia … sin duda es un rasgo que embellece por si mismo y que resalta el efecto de tu maquillaje. El culto a la belleza nos lleva, en ocasiones, a sobrepasar la línea de lo adecuado e incluso los límites de seguridad. Y esto es justamente lo que ocurre cuando utilizamos algunos tipos de colirios para blanquear los ojos, moda que va y viene, pero siempre está presente. Y ahora andamos en lo que podríamos llamar “un pico”. Ha bastado con que una archiconocida maquilladora francesa confesara la utilización de colirios vasoconstrictores como su secreto de belleza al maquillar a las modelos, para que la superglamurosa Alex se presentara en la farmacia en busca del codiciado colirio.

– Pills, vengo a por un colirio para blanquearme los ojos, he leído que debe ser un colirio vasoconstrictor. ¿Cuál me recomiendas?.
– Alex, te veo muy puesta últimamente en oftalmología. Hace poco me pediste un colirio para hacer crecer tus pestañas y ahora uno para blanquearte el ojo.
– Bueno Pills, he de reconocer que mis fuentes de información no son médicas. Voy cogiendo ideas de lo que leo en revistas de moda o siguiendo en redes a influencers de belleza. ¡Vamos, lo que hacemos todas!.
– Bueno Alex, todas no, pero centrémonos en lo que nos interesa: el uso adecuado de los colirios para blanquear los ojos.

 

¿Para qué se Utilizan los Colirios Vasoconstrictores?

Los colirios vasoconstrictores se utilizan para tratar el ojo rojo. Las sustancias más utilizadas son imidazolina, fenilefrina y nafazolina entre otros.

Para entender por qué se ponen lo ojos rojos hagamos primero una pequeña explicación anatómica: la parte blanca del ojo es lo que llamamos esclerótica y sobre ella se extiende una fina capa transparente denominada conjuntiva, que recubre igualmente el interior de los párpados. Esta conjuntiva está irrigada por finísimos vasos sanguíneos que apenas percibimos a simple vista.

Pues bien, en situaciones en las que el ojo se ve agredido (alergias, ojo seco, conjuntivitis, blefaritis, exposición a agentes irritantes como el humo, cloro …), esos vasos se dilatan para favorecer un mayor flujo de sangre a la zona y permitir la reparación de los daños. Es, digámoslo así, una respuesta defensiva del ojo a la agresión.

Dichos colirios (Vispring, Visine, Centilux y Ojosbel), cuando se aplican sobre el ojo producen la vasoconstricción de los vasos, que recuperan su tamaño natural. De esta forma, los vasos no son visibles y por lo tanto el ojo deja de estar rojo. A priori es fantástico porque son realmente efectivos y su acción es inmediata, tan solo 4 o 5 minutos tras la aplicación. 

¿Se deben tratar los Ojos Rojos?

Como hemos visto, un ojo rojo es un signo de diversas patologías. Cada una de ellas lleva asociada el ojo rojo en mayor o menor medida y se trata de forma diferente: lágrimas artificiales, antialérgicos, antibióticos…  o sencillamente se trata de evitar la causa desencadenante.

La finalidad de los tratamientos es corregir la patología de base, la que está perjudicando al ojo y como consecuencia de eliminar esta causa, el ojo volverá a su estado natural y dejará de estar rojo.

Por tanto, lo que se debe tratar es la causa del ojo rojo.

Tratar tan solo el ojo rojo, sin diagnosticar y corregir su causa, puede solucionar estéticamente el problema a corto plazo, pero puede ser el origen de un problema mayor: la cronificación del ojo rojo.

Pero, ¿Qué pasa Cuando Utilizamos estos Colirios de forma Continua?

Por una parte, al no tratar la patología de base, el ojo continuará poniéndose rojo y nos veremos abocados a utilizar de forma continuada el colirio.

Por otra parte, estamos enviando continuamente al ojo ordenes externas a través de los colirios de que reduzca el calibre de los vasos, lo que lleva a que este acabe ejecutando la orden inversa para equilibrar. Se produce entonces la dilatación de lo vasos y por lo tanto el enrojecimiento del ojo. Se puede llegar así a una cronificación del enrojecimiento del ojo por el efecto rebote provocado por el colirio vasoconstrictor. Este es un dato muy a tener en cuenta cuando se utilizan estos colirios como instrumento de belleza con el objetivo de blanquear lo que ya está blanqueado, no tiene patología y por tanto no tiene vasos dilatados más allá de lo normalmente fisiológico.

Lo chocante, o no, es que “entre los jóvenes más salidores de la noche” está muy popularizado el uso del Ojosbel y cuando les preguntas si conocen los riesgos de su utilización, te contestan que no los tiene porque es un “colirio natural”. Mucha labor educativa sanitaria nos queda por delante y una de las primeras normas a aprender es que lo natural no siempre es inocuo.  

Por último, el cloruro de benzalconio (BAK), es el conservante más comúnmente usado en los colirios y se sabe que induce síntomas de irritación ocular y ojo seco a largo plazo, ambos causa de ojo rojo.

Y quiero puntualizar que el uso esporádico o puntual de estos colirios no reviste riesgo. Sobre su abuso es en lo que intento llamar la atención.

Los Colirios Azules

Otra de las alternativas utilizadas son los llamados “colirios azules” (Mirazul, Opticalm, Centilux) . Amparados bajo el eslogan de “naturales”, se posicionan como efectivos e inocuos. ¿Es así?.

Su composición se basa fundamentalmente en colorantes azules tipo azul de metileno y azuleno, que “neutralizan opticamente” el color rojo. A ellos se le añaden otras sustancias como aguas florales, algunas de las cuales tienen “perse” efecto vasoconstrictor. También aparecen otras menos inofensivas como los vasoconstrictores antes mencionados. Muchos de ellos también utilizan el cloruro de benzalconio como conservante.

En el aspecto más práctico, decir que este tipo de colorantes tiñe las lentillas.

Volvemos a lo mismo, si en su composición llevan vasoconstrictores y/o cloruro de benzalconio no es recomendado su uso de forma habitual.

 

Fuentes.
Cytotoxicity of ophthalmic preservatives on human corneal epithelium.
AEMPS, fichas técnicas.