Para un diabético, un buen control de sus niveles de glucosa no es la única medida que debe llevar a cabo. Además, debe conocer y prevenir las complicaciones asociadas a la diabetes, para lo cual debe vigilar y tomar las medidas oportunas para que estás no se produzcan. Como bien dice Dolo, una dieta equilibrada y ejercicio físico son las bases del cuidado del paciente diabético, pero no deben descuidarse la vigilancia sobre otros factores.

 

 

– Pills, el médico me ha dicho que tengo diabetes y que es imprescindible que haga ejercicio y cambie mi desastrosa dieta.
– Así es Dolo, esas son las primeras y más importantes medidas que debes adoptar para poner bajo control tu diabetes, pero seguro te ha dado otras recomendaciones.
– Si, me ha dado una lista de cosas pero como destaca esas dos como más importantes me he centrado en ellas.
– Pues te equivocas, Dolo. Repasemos esa lista y así verás la importancia de los 10 principales cuidados que debe llevar un diabético.

Controla tu Glucemia

El autocuidado si eres diabético tiene su punto de partida en el control de los niveles de glucosa en casa a través de medidas de glucemia capilar. Ello te permitirá, previamente adiestrado por profesionales, modificar y ajustar tu tratamiento.

Cuida tu Boca

Los diabéticos podéis sufrir con mayor frecuencia procesos inflamatorios en la boca (gingivitis y periodontitis), así como otras complicaciones como candidiasis (hongos).

Estas complicaciones son tanto más importantes cuanto peor controles los niveles de azúcar y se agudizan si además eres fumador o tu higiene bucal es deficiente.

Si eres diabético debes extremar tu higiene bucal y hacerte revisiones periódicas con tu dentista y por supuesto abandonar el tabaco.

Cuida tus Pies

Una de las complicaciones más frecuentes que podéis sufrir los diabéticos es la mala circulación y menor sensibilidad en los pies consecuencia del daño que los niveles altos de azúcar causan en los vasos sanguíneos que transportan oxígeno y nutrientes a esta zona.

Estas circunstancias pueden facilitar la aparición de úlceras y la infección de las mismas.

El cuidado del pie diabético pasa por lavarlos diariamente con agua tibia y jabón neutro, secarlos cuidadosamente, vigilar la aparición de rojeces, cortes, grietas o callos en la piel y cuidarse de llevar siempre las uñas cortadas rectas y no demasiado cortas. Si observas callos o durezas es recomendable que acudas a un podólogo especializado.

En cuanto al calzado, comprueba que no te provoca ningún tipo de rozadura.

Revisa tus Ojos

Los niveles altos de azúcar en sangre mantenidos por largo tiempo pueden ser causa de la aparición de retinopatía diabética, la cual comporta una pérdida de visión que en ocasiones puede ser muy importante.

Esta grave complicación puedes evitarla controlando adecuadamente tus niveles de glucosa, así como la presión arterial y el colesterol.

Otros factores que pueden influir de forma negativa sobre la retinopatía diabética son la obesidad, el tabaco y el sedentarismo.

Es recomendable que realices una revisión con tu oftalmólogo tan pronto te hayan diagnosticado la diabetes y que él te marque, en función de tus circunstancias, la periodicidad con la que debes hacer tus revisiones. Ten en cuenta que la retinopatía no se manifiesta con síntomas hasta que la lesión es muy severa, por lo que debes adelantarte al problema realizando tus revisiones periódicamente o acudiendo al oftalmólogo si experimentas cualquier alteración de tu visión.

Controla tu Riesgo Cardiovascular

Mantener la tensión arterial con valores que no sobrepasen los 140/90 de forma general y 130/80 para los pacientes e mayor riesgo cardiovascular, así como niveles de colesterol y triglicéridos adecuados te ayudará a prevenir las complicaciones cardiacas y vasculares asociadas a la diabetes.

Para ello, deberás compaginar todas las medidas necesarias: actividad física, dieta, probablemente la toma de algún fármaco y evitar tabaco y sobrepeso.

Si eres diabético te aconsejo que dispongas de un tensiónetro homologado en casa para hacerte tus controles.

Evita el Alcohol

El consumo de alcohol está totalmente desaconsejado si eres diabético ya que, además de otros daños ya conocidos, puede desencadenar hipoglucemia (disminución de la cantidad normal de glucosa en sangre), uno de los mayores riesgos a los que se enfrenta el paciente diabético. Puede ser especialmente peligroso para las personas que usan insulina o medicamentos que aumentan la producción de insulina (Amaryl, Prandin, Januvia …)

El hígado es el encargado de liberar glucosa a sangre cuando estamos en ayunas. En presencia de alcohol, el hígado no realiza esta función adecuadamente ya que centra sus capacidades en metabolizar a este último, pudiendo desencadenar una hipoglucemia. Este proceso se ve agravado porque el alcohol atenúa la sintomatología propia de la hipoglucemia (sudoración y temblor) retrasando su detección precoz, tan importante en estos casos.

Por otra parte, el alcohol aumenta los niveles de triglicéridos en sangre y por su alto contenido calórico puede ser causa de sobrepeso. Ambos factores potenciarían el riesgo cardiovascular del que hemos hablado anteriormente.

No Fumes

El tabaco es sin duda uno de los mayores enemigos del paciente diabético.

El tabaco es por si mismo un potente factor de riesgo cardiovascular, pero cuando se suma la condición de ser diabético el incremento del riesgo es muy elevado. El tabaco favorece los mecanismos por los cuales los niveles altos de azúcar alteran el normal transporte sanguíneo engrosando los vasos y haciéndolos rígidos.

Además, el tabaco puede favorecer la aparición de diabetes al causar resistencia insulínica, razones de peso y motivo suficiente para que dejes el hábito del tabaco.

Mantente en Forma

El ejercicio practicado de forma regular tiene grandes beneficios sobre toda la población y muy especialmente si eres diabético.

Por una parte, reduce el riesgo cardiovascular (por reducción de la tensión arterial en hipertensos y disminución de los niveles de colesterol y triglicéridos) y evita el sobrepeso.

Por otra parte, el ejercicio reduce los niveles de glucosa en sangre ya que aumenta la sensibilidad a la insulina y permite que las células tomen glucosa y la utilicen como fuente de energía, independientemente de si hay insulina disponible. 

Así pues, si eres diabético, practicar un ejercicio adaptado a tus circunstancias durante 30 minutos al día mejora el control global de tu diabetes.

Cuida tu Dieta

Para un diabético la dieta junto con el ejercicio son los pilares de su control glucémico. Si eres diabético tu dieta debe tener dos finalidades básicas:

  • Ayudarte a evitar el sobrepeso por lo que el aporte calórico debe ajustarse individualmente.
  • Ser una aliada en el control de tu diabetes. Para ello, a grandes rasgos, deberás llevar una alimentación equilibrada, y disminuir el consumo de alimentos ricos en azúcares (recuerda que las bebidas también pueden ser una fuente importante de las mismas). En ocasiones la dieta debe personalizarse de mano de un nutricionista.

Mantén Preparadas tus Defensas

Si eres diabético te encuentras entre los grupo de población en los que es recomendable vacunarse contra la gripe además de la neumonía, dos patologías que cursan con fiebre.

La fiebre provoca resistencia a la acción de la insulina, lo que complica el control glucémico en el caso de diabetes.

Además, la presencia de niveles altos de azúcar favorece el crecimientos de microorganismos como los hongos y debilita el sistema inmunitario por lo que hay mayor riesgo de sufrir infecciones.

Es por ello que si has sido diagnosticado de diabetes debes vacunarte cada año contra la gripe y al inicio del diagnóstico contra el neumococo con una dosis de recuerdo a los 5 años.

Para acabar te propongo este sencillo test para que calcules el riesgo que tienes de ser diabético en los próximos diez años.

 

 

 

Fuentes:
Sociedad española de diabetes
Diabetes and periodontitis
El mal control de glucemia en los diabéticos explica la baja actividad de algunas células de defensa
American Diabetes Association: Ejercicio y control de glucosa en sangre
NIH: Hipoglucemia.

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