Hay una cuestión que se repite con frecuencia en la farmacia. Pedís una “crema” con una determinada sustancia y os preguntamos: ¿quieres crema, pomada o ungüento?. Y es que la crema es a la piel lo que el Danone es al yogur, un nombre con el que nos referimos a todo lo que se pone sobre ella. Y como le explicaba yo a Alex cuando vino a por una crema con corticoides, las distintas presentaciones marcan diferentes usos que pueden tener más importancia de lo que aparenta en un primer momento.

– Pills, el médico me ha recetado corticoides para poner en los codos que por cierto tengo muy secos.
– Pues vamos a darte un ungüento con el corticoide que te han indicado, Alex. Es lo mejor.
– ¿Ungüento?. Eso suena como muy antiguo, Pills. ¿Seguro que me irá bien?.
– Si, al tener que aplicarlo en los codos y tenerlos tan secos es lo más apropiado.
– Pues yo pensaba que lo que te ponías en la piel con medicamento eran cremas. ¿Cuál es la diferencia?.

crema, pomada

¿No son todo Cremas?

Realmente, crema es la forma coloquial de llamar a todo lo que nos ponemos en la piel, pero estas “pastas” de consistencia semisólida tienen distintos nombres y propiedades que voy a intentar explicarte.

Las diferencias fundamentales vienen marcadas por la proporción de agua y tipo de excipiente (más o menos graso) que contienen.

  • Cuanta más agua tengan, más ligera será su textura, más rápidamente se absorberá y más sensación de frescor aportará. Pero no confundir que tengan más agua con que hidraten más y que se absorban rápidamente con que se absorban más. 
  • Los excipientes grasos forman una capa impermeable sobre la piel que impide que se evapore agua por lo que suavizan (técnicamente diríamos que son emolientes) e hidratan la piel. Sin embargo, esta misma característica hace que estén contraindicados en caso de infección, ya que su efecto oclusivo la empeoraría , así como en caso de inflamación porque tienen efecto congestivo. Además, el efecto oclusivo favorece la absorción de sustancias disueltas, otro factor a tener en cuenta.

Vistos los dos elementos más importantes, desgranemos que opciones tenemos.

Formas Semisólidas para Aplicar en Piel

Vamos a explicar las características de las 4 formas de consistencia semisólida que podemos aplicar sobre la piel, bien con la finalidad de aplicar un tratamiento o simplemente con fines cosméticos.

UNGÜENTO

Su principal característica es que su excipiente es graso e hidrófobo, lo que le da una textura muy densa. Es muy oclusivo, es decir, forma una película sobre la piel que evita que se evapore el agua de la misma, lo que le lleva a que sea muy hidratante y “ablande” las durezas que hayan en la dermis.

Por todo ello se indican en pieles muy secas o con lesiones engrosadas como en la psoriasis. Están contraindicados en zonas infectadas, inflamadas o con exudado (húmedas). Y por una cuestión de comodidad no se recomienda sobre zonas con pelo o húmedas como ingles o axilas porque costaría mucho extenderla.

POMADA

La pomada también se formula con un excipiente graso pero en este caso hidrófilo. Digamos que es “más ligera” que el ungüento pero sigue teniendo una consistencia bastante densa. También tiene capacidad oclusiva aunque menor.

Es apropiada para aplicar en piles secas o agrietadas y al igual que los ungüentos, está contraindicadas en zonas inflamadas o infectadas. No son tampoco recomendables para aplicar sobre zonas pilosas o de piel más fina

CREMA

Las  cremas son mezclas de agua y grasa, lo que técnicamente se llama una emulsión. Las proporciones entre ambas fases pueden variar pudiéndonos encontrar entre ellas las cold-cream (mayor proporción grasa) o las lociones y leches (con mayor cantidad de agua).

Su poder oclusivo y emoliente es bajo. Sin embargo se adapta perfectamente a todo tipo de pieles, especialmente las secas y en ellas es fácil vehiculizar cualquier tipo de sustancia.

GEL

Los geles están formulados sin grasas, se forman al tratar líquidos con ciertas sustancias gelificantes de forma que al aplicarlos sobre la piel se funden con esta con mucha facilidad. Apenas son absorbidos por la piel, se quedan en la parte más superficial de la misma.

Es la fórmula más cómoda para aplicar en zonas con pelo, la preferida por los varones porque no deja resto graso sobre la piel y la más recomendada en pieles grasas.

Y entonces … ¿Qué me Pongo?

Es más fácil de lo que parece. Todo depende de dónde vayamos a ponerlo, estado de la piel de esa zona y absorción que se desee.

Lugar de aplicación

Tendremos en cuenta la presencia o no de pelo, lo engrosada que esté la piel y la vascularización de la zona.

Estado de la piel

Es importante tener en cuenta el grado de sequedad de la piel, la presencia o no de exudado y posibles lesiones que aumentan el grado de absorción (erosiones, quemaduras, psoriasis …)

Necesidades de absorción

En ocasiones necesitaremos que lo que apliquemos se absorba hasta alcanzar capas más profundas, mientras que otras veces buscaremos un tratamiento más superficial. Como idea general, a igualdad de principio activo, dosis y concentración, el grado de absorción de mayor a menor el siguiente orden: ungüento > pomada > crema > gel > loción.

Y teniendo en cuenta todo esto, te hago un resumen de que ponerte en cada situación:

 

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