Sin duda, aconsejar a un paciente sobre el momento más apropiado para tomar su medicación en relación con las comidas, así como informar de las posibles interacciones que los medicamentos pudieran tener con determinados alimentos, conduce a que consiga el efecto terapéutico que se buscaba al prescribir dicho tratamiento.

Las interacciones entre alimentos y fármacos pueden repercutir sobre la seguridad y eficacia del tratamiento farmacológico y sobre el estado nutricional del paciente. Bien lo sabe Alex que siempre pendiente de su físico, permanentemente a dieta y consumidora fiel de Allí y laxantes de parafina, le han diagnosticado déficit de vitaminas liposolubles.

– Pills, ¿te lo puedes creer?, resulta que llevo años cuidándome con la dieta y resulta que tengo deficiencia de vitaminas.
– Bueno Alex, ya lo habíamos hablado, tu afición por determinados medicamentos no iba a traer nada bueno.
– ¡Pero si tomo un simple laxante y unas pastillas para mantenerme en línea!.
– Lo sé Alex, pero el uso prolongado de medicamentos sin control puede llevarte justamente a lo que te ha pasado. Aunque no son tan conocidas, las interacciones fármaco-alimento tienen que ser tenidas en cuenta cuando, como en tu caso, se toma un fármaco durante tanto tiempo.

 

Medicamentos, ¿Con o sin Comida?

Es una creencia bastante generalizada el pensar que los medicamentos deben tomarse siempre con comida para “evitar que me hagan daño al estómago”. Pues bien, no podemos generalizar ya que la presencia de alimentos conlleva cambios de pH, osmolaridad, solubilidad, etc. que pueden afectar tanto a la cantidad como a la velocidad de absorción de los fármacos, que en unos casos puede ser favorable pero en otras comprometer la viabilidad del tratamiento.

Además, en ocasiones, la mera presencia de alimento modifica la acción del fármaco y en otras ocasiones es la presencia de un determinado nutriente el desencadenante de la interacción.

Por todo ello, las indicaciones que podemos encontrar son:

  • En ayunas: esto implica tomar el medicamento una hora antes o dos después de la ingesta de alimento.
  • Con comida: el medicamento debe tomarse durante la comida o justo después de terminarla.

 

 

Interacciones entre Medicamentos y Alimentos

Cuando hablamos de interacciones con medicamentos, uno tiende a pensar que estos son solo los que le prescribe el médico y no hay que olvidar que dichas interacciones pueden producirse también con medicamentos comprados sin receta, vitaminas y compuestos a base de plantas, ya que como explicamos, lo natural no siempre es inocuo.

Estas interacciones son de varios tipos en función de cuál de los sustratos (medicamento o alimento) se ve afectado por la presencia del otro o incluso pueden ser bidireccionales, cuando ambos se ven afectados.

Cuando el Alimento Influye Sobre la Acción del Medicamento

Como hemos dicho, la presencia de un determinado alimento en el estómago puede interaccionar con nuestra medicación, lo que puede dar lugar a dos situaciones:

Alimentos que “perjudican” la acción de los Medicamentos

El zumo de pomelo es uno de los ejemplos más estudiados de este tipo de interacción. Actúa inhibiendo un isoenzima que metaboliza a numerosos fármacos lo que lleva al aumento de la concentración de estos. Esta situación cobra especial importancia en fármacos de margen terapéutico estrecho, en donde la dosis terapéutica y tóxica están muy próximas.

Otro de los casos más estudiados es la cafeína, que aunque no es propiamente un alimento está presente no solo en el café sino en otros muchos alimentos. Aunque en determinados casos es asociada a fármacos para facilitar su acción, su consumo junto con determinados antibióticos, anticonceptivos o hierro puede comprometer su efecto. Si eres “cafetero” te recomiendo leas todos los detalles aquí.

Alimentos que “favorecen” la acción de los Medicamentos

Podemos destacar el efecto de los alimentos ricos en vitamina C en la absorción del hierro, ya que esta vitamina favorece el paso de  Fe3+ a Fe2+ (forma absorbible). Es por ello recomendable tomar los suplementos de hierro con un zumo de naranja en ayunas, favoreciendo así la asimilación del hierro. Puedes ver las particularidades sobre la absorción y asimilación del hierro en este artículo.

Cuando los Medicamentos “perjudican” la Asimilación de los Nutrientes de los Alimentos

Realmente este tipo de interacción solo sería relevante en el caso de tratamientos crónicos o muy prolongados que pudieran provocar la deficiencia de algún nutriente.

Así, el tratamiento continuado con omeprazol puede provocar deficiencia de B12 y aprovecho aquí para recordar que el uso del omeprazol como protector de estómago es inadecuado.

El orlistat, más conocido como Alli o Xenical y utilizado para la pérdida de peso o los laxantes a base de aceite como la parafina impiden la absorción de vitaminas liposolubles (A,D,E,K) y carotenos.

Los muy utilizados antiácidos con aluminio (tipo Almax) disminuyen la absorción de Fósforo, Calcio y el Hierro o la prednisona que disminuye la absorción de calcio.

Cuando Medicamento y Nutriente salen Perjudicados

Hay situaciones en que al tomar un medicamento junto a un determinado alimento, ambos salen perjudicados.

Uno de los casos más conocidos es el de la leche o alimentos ricos en calcio cuando se toman junto a algunos antibióticos como las tetraciclinas, ciprofloxacino o norfloxacino. En estos casos, se forma un compuesto no absorbible que impide el aprovechamiento del calcio por el organismo y la acción del fármaco.

Como norma general, los medicamentos deben ser tomados siempre con agua.

 

 

 

Fuentes:
AEMPS: fichas técnicas.
Food-Drug Interactions. A Guide from theNational Consumers League and U.S. Food and Drug Administration.
Interacciones alimento/medicamento, msssi.gob.es

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