La protección solar es un cuidado que por suerte ya tenemos la mayoría muy interiorizado. Esto nos lleva a dar un paso más y preguntarnos, tal y como hace Alex, si en las cremas hay unos filtros solares mejores que otros y que por lo tanto deberían ser de nuestra elección.

– Pills, me han comentado que debo buscar cremas solares sin filtros químicos porque producen alergia.
– ¿Tú has tenido algún tipo de alergia con tu solar, Alex?
– No, ninguna.
– Me lo imaginaba. Pues entonces no debes preocuparte como tampoco deben hacerlo la mayoría de las personas. Te explico que tipo de filtros hay y verás la razón:

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Filtros Solares Químicos

También llamados orgánicos. Actúan absorbiendo la energía lumínica de la radiación y transformándola en energía térmica, no nociva.

El inconveniente que se les suele poner es que al ser absorbidos por la piel pueden, en las pieles más sensibles, provocar reacciones alérgicas. Sin embargo, los más alergénicos han sido poco a poco sustituidos por otros menos o nada reactivos para la piel.

Los filtros químicos necesitan de 30 minutos tras su aplicación para actuar eficazmente.

Su cosmeticidad es muy buena: son transparentes y se extienden con facilidad sin dejar rastro.

Nos protegerán frente a un tipo de radiaciones u otras dependiendo del filtro utilizado, es decir, hay específicos para radiaciones UVB, UVA o ambas. Es por ello que normalmente se utilizan mezcla de varios para cubrir todo el espectro de radiaciones.

UVA+UVB: Tinosorb S, drometrizol, trisilosano,

UVA: Butil-metoxidibenzoilmetano, ácido tereftalideno-dialcanfor sulfónico, isopropyl dibenzoylmethane, mentil antranilato.

UVB: PABA, Etilhexilmetoxicinamato, Isoamil p-metoxicinamato, ácido fenil benzimidazol sulfónico, octocrileno, etilhexiltriazone, fenilhexil metoxicinamato, etilhexil salicilato

Estos son los filtros que se utilizan normalmente en productos cosméticos como las cremas faciales.

Filtros Solares Físicos

También llamados inorgánicos o minerales. Los filtros físicos actúan reflejando la luz, como si fuera un espejo. Son insolubles y opacos por lo que cuestan de extender y dejan rastro blanco.

Son sustancias inertes por lo que no reaccionan con otras. Esta propiedad junto con su baja absorción es lo que les hace tener insignificante capacidad para producir alergia.

Actualmente algunos de estos filtros se micronizan en partículas “nano” (tamaño inferior a 100 nm) mejorando mucho su cosmeticidad, lo que plantea ahora la incógnita de si al ser su tamaño de partícula más pequeño pueden ser absorbidos y por lo tanto generar reacciones alérgicas. Por ley, se debe indicar en la lista de ingredientes de un solar si el filtro está en partículas nano.

Estos filtros actúan desde el momento en que son aplicados y protegen frente a todas las radiaciones: UVA, UVB, IR y Visible.

Entre ellos están minerales como: titanio, zinc, talco, caolín, bentonita o mica.

Filtros Solares Organominerales

Sin duda estos son los filtros más interesantes ya que reúnen las ventajas de los dos anteriores: se trata de sustancias químicas insolubles y por lo tanto no absorbibles. Actúan por absorción y reflexión de la luz, protegiendo frente UVA y UVB.

Son muy seguros y muy cosméticos.

Su único inconveniente es que no proporcionan factores de protección muy altos, por lo que deben asociarse con otros.

Son el Tinosorb M y Mexoryl.

Filtros Solares Biológicos

No protegen por si solos de las radiaciones por lo que van siempre acompañando a los otros filtros. No influyen en el FPS. 

Son potentes antioxidantes. Su presencia supone un beneficio añadido en la crema solar, ya que neutralizan los radicales libres generados por la radiación solar que atravesó los otros filtros más superficiales.

Se utilizan tanto formulados en cremas solares como en protección solar vía oral.

Entre ellos se encuentran vitamina A, E y C, polifenoles, carotenoides, Polypodium leucotomos, Sepitonic

La Demonización de los Filtros

Mucho se habla de si este o aquel filtro puede ser perjudicial, tóxico, … pero debemos partir de la idea que todo filtro antes de su aprobación debe pasar exhaustivos controles en los que tiene que demostrar su eficacia e inocuidad. Y al igual que en otras muchas cosas como cosméticos, alimentos, etc, puede darse el caso que con el tiempo se demuestre que algún componente pudiera ser no adecuado y se retire. Pero hasta que esto ocurra creo que es mejor no dejarse llevar por las habladurías o el alarmismo.

Hay que pensar que para que las cosas funcionen tienen que “llevar cosas”. Como me comentaba hace poco un amigo ligado a la industria cosmética: “una fotoprotección a la que le quites todo lo que alguien cuestiona tendría una caducidad de 2 días, sería una crema pastosa imposible de aplicar y por lo tanto carecería de su sentido”.

Y no olvidemos que lo que sí que está absolutamente demostrado es que la radiación solar es perjudicial y es necesario protegerse de ella. 

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Fuentes:
Laboratorios Isdin, Área de formación.
Filtros solares. Características, tipos y requerimientos. Deiry Marín y Alfonso del Pozo. Unidad de tecnología farmacéutica. Facultad de Farmacia. Universidad de Barcelona.
Cuando calienta el sol. J.R.Garcés Gatnau. Editorial Glosa.

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