Que el tabaco es perjudicial para la salud es algo que todos sabemos. Somos conscientes de su potencial efecto cancerígeno y de los daños que ocasiona en nuestros pulmones o corazón entre otros órganos. Sin embargo, en esta lucha contra el tabaco, me gustaría hablar de los daños que tiene sobre nuestro aspecto físico, un efecto “aparentemente” menor pero que igualmente puede utilizarse, como en el caso de mi amiga Alex, como motivación para dejar de fumar.

– Pills, me ha dicho el dermatólogo que la causa de que tenga el pelo tan áspero y quebradizo sea probablemente el tabaco.
– Y no le falta razón, Alex. Ya tienes otro buen motivo para dejar de fumar: el tabaco perjudica seriamente tu aspecto físico.
– ¿Quieres decir, Pills, que esta piel tan apagada es debida también al tabaco?.
– Sin duda alguna, Alex. Si te parece voy a hacerte un repaso de cómo el tabaco afecta negativamente a tu aspecto físico.

El tabaco deteriora tu aspecto físico

¿Cómo Actúa el Tabaco sobre Nuestro Físico?

El humo caliente del tabaco tiene un efecto perjudicial directo por contacto sobre la piel y las mucosas oral y nasal.

Por otra parte, las miles de sustancias tóxicas inhaladas llegan a través de la sangre a todos nuestros órganos incluida la piel. Estas sustancias alteran la oxigenación tisular, la cicatrización, la inflamación, la inmunidad, el sistema endocrino, aumenta la liberación de radicales libres y es carcinógena.

Tabaco y Arrugas

Muchos son los mecanismos implicados en la aparición de arrugas debido al tabaco, de las que cabe distinguir: la deshidratación, la disminución de la síntesis de colágeno, aumento de radicales libres y disminución de la oxigenación de los tejidos al disminuir el flujo sanguíneo de los tejidos.

El efecto del tabaco sobre las arrugas es dosis dependiente y puede observarse a partir de los 10 paquetes por año en mujeres y 20 paquetes por año en hombre. Las arrugas suelen aparecer entre 15 y 20 años antes con respecto a un no fumador.

Los fumadores tienen hasta 4,7 veces más posibilidades de tener arrugas faciales que los no fumadores.

Tabaco y Piel

La piel del fumador está deshidratada y su aspecto es apagado y cetrino. La nicotina disminuye el flujo sanguíneo por lo que no permite la llegada de oxígenos y nutrientes necesarios para la piel. Esto provoca un envejecimiento acelerado que se acentúa, como no, con la radiación solar.

La dificultad en la síntesis de colágeno y elastina provocada por los tóxicos del tabaco son los responsables de la flacidez y descolgamiento.

La aparición de los antiestéticos comedones es favorecida por la nicotina. Además, en este caso, estos poros son obstruidos por las sustancias contaminantes del humo del tabaco, formando comedones grandes y oscuros.

Tabaco y Cabello

La nicotina y su metabolito cotinina se acumula en el cabello quitándole brillo y dándole un tono apagado y ceniciento. Por otra parte, el monóxido de carbono lo reseca haciéndolo poroso y quebradizo.

Además, y por si fuera poco, es causa de caída capilar (por el menor riego sanguíneo y daño en el ADN folicular) y algunos estudios apuntan a una relación entre el consumo de tabaco y el aumento del pelo cano prematuro en hombre y mujer

Tabaco y Uñas

El alquitrán y la nicotina se acumulan en las uñas dándoles ese color amarillo tan característico del fumador.

Tabaco y Boca

El tabaco favorece la aparición de máculas marrón grisáceas en las encías por depósito del alquitrán y por un aumento de la melanina de las células de la capa basal. Estas manchas dan un aspecto característico que se conoce como “boca del fumador”. También se incrementa la placa bacteriana y aumenta el riesgo de caries y de gingivitis. 

Los componentes del tabaco, nicotina y alquitrán fundamentalmente, se depositan sobre la dentina y dan a los dientes un feo color amarillento. De hecho, el tabaco es uno de los principales agentes causales de manchas en los dientes.

Por si fuera poco, olvídate de ponerte implantes dentarios porque el defectuoso proceso de cicatrización impide su colocación y lo que es aún peor, se puede producir la perdida de alguno que ya llevaras puesto.

Los labios se secan por el contacto con el calor del cigarrillo y las toxinas del papel en combustión.

Por último, destacar que el tabaco es una de las principales causas de mal aliento.

Tabaco y Cicatrices

La nicotina del tabaco altera los procesos de cicatrización ya que disminuye el flujo sanguíneo y la producción de colágeno, esenciales para que esta se realice correctamente.

Cualquier pequeña herida cicatrizará con más dificultad, más lentamente, pudiendo quedar hipertróficas y poco estéticas.

 

 

Una Buena Noticia

Si has leído hasta aquí te habrás dado cuenta de que son muchos y muy perjudiciales los efectos del tabaco. La buena noticia es que muchos de esos daños son reversibles al poco tiempo de dejar de fumar, como ya expliqué en este artículo, y que espero te sirvan de aliciente para abandonar el hábito del tabaco.

 

Fuentes:
Jama Internal Medicine: Smokers’ Faces. Who Are the Smokers?
Tabaco y piel. Marcela Le-Bert , Bernardita Prado

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