Las conjuntivitis, junto con la sequedad ocular, constituyen el conjunto de patologías oculares más diagnosticadas. Las diferencias entre conjuntivitis están condicionada por su distinto origen, lo que lleva a que los tratamientos sean específicos para cada una de ellas. Este es un punto que no todo el mundo conoce, como mi amiga Dolo que insiste en pedirme el mismo colirio para la conjuntivitis que se llevó la pasada primavera.

– Pills, este colirio que me ha recetado el médico para la conjuntivitis es muy caro. Porque no me das el que me llevé la pasada primavera, creo que costaba menos.
– Ya, Dolo, pero según te indica el médico tienes una conjuntivitis bacteriana y la pasada primavera tenías una conjuntivitis alérgica.
– ¿Y qué más da?. Son conjuntivitis al fin y al cabo.
– Sí, pero como su origen es distinto, su tratamiento también. Te lo explico.

 

¿Qué es una Conjuntivitis?

La conjuntivitis es toda inflamación de la conjuntiva, sea cual sea su origen. La conjuntiva es la membrana transparente que recubre la superficie ocular así como el interior de los párpados y que contiene gran cantidad de vasos sanguíneos.

Las conjuntivitis se clasifican según el agente causal, siendo las más frecuentes las conjuntivitis víricas, bacterianas y alérgicas.

Diferencias entre Conjuntivitis

Las conjuntivitis tienen unas manifestaciones comunes y otras que varían dependiendo del tipo de conjuntivitis frente al que nos encontramos y que sirven para establecer un diagnóstico diferencial. Estas manifestaciones son:

  • Hiperemia (ojo rojo): la dilatación de los vasos de la conjuntiva es el signo característico y más visible de las conjuntivitis.
  • Sensación de roce o cuerpo extraño (“arenilla”).
  • Lagrimeo: es más abundante en la conjuntivitis vírica.
  • Calor o picazón que obliga a frotarse los párpados. Se da fundamentalmente en la conjuntivitis alérgica.
  • Fotofobia o molestia a la luz.
  • Edema: es la acumulación de líquido en la conjuntiva.
  • Hipersecreción: su composición es diferente y característica de los distintos tipos de conjuntivitis:

Conjuntivitis vírica: secreción acuosa o mucopurulenta

Conjuntivitis bacteriana: la secreción es purulenta y es la responsable de los ojos “pegados” por las    mañanas. En las conjuntivitis bacterianas agudas graves, la secreción es amarillo verdosa, formada por detritus celulares y restos epiteliales.

Conjuntivitis alérgica: la secreción es acuosa o mucosa espesa, formada por filamentos de mucina que se extienden desde el párpado superior al inferior.

  • Alteraciones de los tejidos: las papilas, folículos, accesos … son manifestaciones características de las diferentes conjuntivitis que el especialista valora para realizar un diagnóstico adecuado.

El dolor y la disminución de la visión no son síntomas propio de la conjuntivitis pura, sino que se presentan en el caso de que también esté afectada la córnea (queratoconjuntivitis).

¿Son Contagiosas las Conjuntivitis?

Las conjuntivitis bacterianas y víricas son muy contagiosas. Por lo general se transmiten por contacto directo con las manos u objetos que han estado en contacto con el ojo. En el caso de la vírica, el contagio puede producirse también por tos o estornudos.

Las conjuntivitis alérgicas no son contagiosas, están causadas por un alergeno.

El tratamiento debe de establecerlo el médico, normalmente se tratará de un colirio y/o pomada que debes aplicarte adecuadamente. Ya hablamos en otro artículo de las recomendaciones a seguir en caso de conjuntivitis.

El Diagnóstico Profesional

Aunque aquí se describen de una manera sencilla las manifestaciones de las distintas conjuntivitis, el diagnóstico debe hacerlo siempre un profesional.

 

 

 

Fuente:
Principios de Patología y Farmacología  Ocular. J.l.Menezo Rozalén-J.E.Onrubia Fuertes- M.A.harto Castaño.