La vaginitis o inflamación de la vagina es una patología común en las mujeres. De hecho, se estima que la mayoría de mujeres tendrán una vaginitis en algún momento de sus vidas. Normalmente, esta inflamación es causada por la infección vaginal por hongos o bacterias. Y como le intento explicar a Alex, distintos agentes causales implican distintos tratamientos.

– Pills, me pica mucho, estoy que no me aguanto. Si no me puedes dar un antibiótico, dame la crema para los hongos y ya está.
– No es cuestión de dar por dar, Alex. Tendrás que saber qué está originado esa molestia para tratarla adecuadamente.
– ¿Y cómo puedo yo saber qué es?.
– Bueno, hay algunas diferencias que pueden hacernos pensar que te encuentras ante una u otra situación. Vamos a verlas.

 

¿Cuáles son las Vaginitis más Comunes?

Las vaginitis que se presentan más frecuentemente son:

 Candidiasis vaginal: causada por el sobrecrecimiento de un hongo. En la mayoría de los casos el hongo implicado es Candida albicans, que se encuentra de manera natural en el ecosistema vaginal. En estos casos también se observa un descenso de los lactobacilos en la vagina.

Vaginosis bacteriana: en este caso se produce una alteración en la proporción entre las bacterias que se encuentran normalmente en la vagina. Hay un mayor crecimiento de bacterias perjudiciales a expensas de la disminución de las beneficiosas bacterias del género lactobacillus.

Tricomoniasis: enfermedad de transmisión sexual causada por un parásito y menos frecuente que las anteriores.

¿Tienen todas las Vaginitis la misma Sintomatología?

Además del ardor, picor e incluso dolor durante las relaciones sexuales, las vaginitis tienen una característica diferencial que ayuda a su diagnóstico: el flujo vaginal.

Las candidiasis vaginal produce un flujo vaginal espeso y blanco que a menudo no tiene olor.

La vaginosis bacteriana se caracteriza por la presencia de un flujo vaginal blanco-grisáceo, lechoso y líquido que puede tener olor a “pescado”.

¿Qué Factores aumentan el Riesgo de sufrir Vaginitis?

En la aparición de vaginitis intervendrán todos aquellos factores que puedan alterar el ecosistema vaginal o puedan ejercer una acción irritativa sobre él. Entre ellos:

  • El uso de antibióticos o corticoides.
  • La utilización de espermicidas como método anticonceptivo.
  • La diabetes no controlada.
  • Los lavados vaginales.
  • La actividad sexual.
  • Los cambios hormonales, como los que produce el embarazo o la menopausia.
  • El uso de productos de higiene perfumados o en aerosol.
  • Llevar ropa húmeda o ajustada.

¿Cómo se Trata la Vaginitis?

El tratamiento dependerá de si estamos ante una infección vaginal por hongos o bacterias. Es por ello muy importante tener el diagnóstico adecuado.

La candidiasis vaginal se trata con antifúngicos aplicados en forma de crema y/o óvulos vaginales.

La vaginosis bacteriana se trata normalmente con antibióticos. Estos actúan eliminando las bacterias causantes de la infección pero también tienen impacto sobre las bacterias que aportan bienestar al ecosistema vaginal.

En ambos casos es aconsejable complementar el tratamiento con probióticos específicos (como Lactobacillus fermentum y Lactobacillus salivarius) que ayuden a repoblar el ecosistema vaginal alterado y creen un ambiente desfavorable para el desarrollo de hongos como Candida.