Muchos de los medicamentos de consumo habitual tienen una particularidad común: se deben agitar antes de usar ya que, de lo contrario, la dosis administrada sería errónea. Esta característica la presentan fundamentalmente algunos jarabes y gotas así como determinados inhaladores.

 

 

Jarabes y Gotas: Agitar antes de Usar

Algunos fármacos sólidos no se disuelven por completo en el líquido que los contiene (agua generalmente) y forman una mezcla heterogénea llamada suspensión que suele tener un aspecto turbio, no transparente.

Cuando los medicamentos en forma de suspensión se dejan en reposo, el polvo (medicamento) se deposita en el fondo. Y aunque se pueda aceptar la presencia de un sedimento, este tiene que poder ser rápidamente resuspendido tras agitarlo.

En suspensión se preparan tanto jarabes como gotas, podrás verlo indicado en el cartonaje y envase del medicamento, donde también vendrá la leyenda: “agitar antes de usar”. En ambos casos, es importante agitar antes de administrar la dosis para homogeneizar los componentes de la mezcla. Un ejemplo muy conocido de suspensión en jarabe es el Dalsy.

Si no lo agitaras, las primeras dosis que cogieras estarían más diluidas y las últimas más concentradas, llevando a problemas por defecto o exceso de dosis.

En algunos medicamentos, como los antibióticos, la suspensión no viene preparada y debe realizarse la mezcla del fármaco sólido y el agua justo antes de su primera administración. Ya explicamos en otro artículo con qué agua y cómo debe realizarse este procedimiento. Tan solo destacar que el agua a utilizar no debe ser caliente ya que podría afectar a la efectividad del preparado.

Inhaladores: Agitar antes de Usar

Al igual que pasa con jarabes y gotas, no todos los inhaladores hay que agitarlos, sino tan solo los denominados inhaladores presurizados (como el archiconocido Ventolín).

En ellos, el fármaco se suspende en un propulsor a presión que libera una dosis de fármaco junto con un propelente (gas propulsor de las sustancias contenidas en los aerosoles). El inhalador debe emitir un tamaño de partícula lo suficientemente pequeño para que pueda llegar a los pulmones y depositarse en las vías respiratorias.

Se debe agitar el inhalador inmediatamente antes de cada aspiración, para mezclar bien el gas con el medicamento y que la dosis liberada sea siempre la correcta.

Insulinas: ¿Se deben o no Agitar?

Con las insulinas hay que tener precaución al utilizar el término “agitar”.

Hay un tipo de insulinas, las denominadas NPH, que son una suspensión lechosa. En estas insulinas, previo a la administración de la dosis, se debe hacer girar el bolígrafo que la contiene entre las manos unas 20 veces o moviendo de abajo hacia arriba unas 10 veces, hasta que el líquido aparezca uniforme. Si no es así, se debe repetir el procedimiento anterior hasta que se mezclen los componentes.

No se debe “agitar” vigorosamente ya que se podría formar espuma que puede interferir en la correcta medida de la dosis

En el caso de que se observaran partículas sólidas adheridas al fondo o en las paredes del cartucho, no debe utilizarse.